Puede que esto sea un sueño... Y puede que mañana me levante y ya no estés aquí, ni tus te quiero... Ni tus ganas de comerte el mundo. Ni tus remedios para calmar mis nervios. Ni tus abrazos para arroparme cuando hacía frío. Ni ninguna de tus chaquetas que nos servían de paraguas cuando íbamos corriendo hacía al portal. Ni los martes en tu casa. Ni las mañanas en el bosque. Ni los besos escondidos, y los que nos daba igual quien mirara tampoco. Ni tu sonrisa. Ni tus consejos que me hacían entrar en razón. Ni nuestras risas y nuestras bromas. Ni el olor de tu almohada, y mucho menos el tuyo. Ni tu forma de caminar que aunque diga que no, me encanta. Ni las peleas del yo más. Ni los celos. Ni sentirme protegida cuando tenía miedo. Ni tu capacidad para hacerme feliz. Ni tus besos, ni tu cariño. Ni tu amor y tu inolvidable mirada.
Supongo que todas estas cosas son las que hecho de menos ahora que ya te has ido. Y ya me ves ahora, yendo de punta a punta del pueblo para intentar verte, y que vuelvas a gritar mi nombre. No tardes demasiado en volver, te necesito
No hay comentarios:
Publicar un comentario