Es increíble cómo pasa el tiempo, los meses, los días... todo. De pronto te paras a pensar y te preguntas: ¿qué ha cambiado? Al fin y al cabo sigues siendo la misma niña inocente, escondida detrás de esos grandes ojos. Pero esa niña ha crecido. Ha dejado de esconderse tras miradas y ahora mira fijamente, a la cara. Porque de todo se aprende, porque de un fracaso solo sacas fuerza, porque de un tropiezo solo aprendes a caminar mejor, porque es el sufrimiento pasado quién disminuye tu sufrimiento a pasar, haciéndote más fuerte.
