miércoles, 23 de octubre de 2013

Lo que surge

Y él que solo la quería para una noche, acabó por verla dormir. Terminó por secar sus lágrimas, escuchar sus problemas y yendo a recogerla después de las clases. Él, que solo quería tocar su cuerpo, acabó por llevarla de la mano por la noches, se convirtió en adicto a sus besos, de su pelo, de ella. Pasó de querer comérsela a querer comerse el mundo, con ella.